sábado, abril 05, 2003

“Toda fotografía es una ficción que se presenta como verdadera. Contra lo que nos han inculcado, contra lo que solemos pensar, la fotografía miente siempre, miente por instinto, miente porque su naturaleza no le permite hacer otra cosa. Pero lo importante no es una mentira inevitable. Lo importante es cómo la usa el fotógrafo, a qué intenciones sirve. Lo importante en suma, es el control ejercido por el fotógrafo para imponer una dirección ética a su mentira.”
(Fontcuberta 1997: introducción).